miércoles, 18 de enero de 2012

Mientras dormís 2.

Qué lástima que no tuvimos el gusto de conocernos, no?
Vos con tantas ganas de abrazar y yo…
Bueno, yo soy un poco más arisca pero igual si querías me dejaba, eh.
Pero digo, realmente es una pena.
Mirá que yo había aprendido a dar besos.
No, no es que estuve ensayando con el espejo para impresionarte.
Son sólo técnicas que aprendí jugando a la botellita.
También aprendí otras cosas, un poco de todo, bah.
Y si me enteraba antes, también hubiera sabido cómo acariciarte el pelo.
Pero, hay pasados innombrables.
Presentes que se enredan y futuros que no nos prometen.
Qué lástima, estoy segura de que vos y yo, nos hubiésemos querido mucho.
Amigos? :)
nah... son cosas que uno dice en la siesta.

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